Sí me encantan 🖋️
Los tatuajes tienen más de 5000 años de antigüedad documentada arqueológicamente: Ötzi, el 'hombre de hielo' encontrado en 1991 por excursionistas alemanes en los Alpes Ötztaler en la frontera Italia-Austria, presentaba 61 tatuajes lineales en zonas articulares (rodillas, espalda, tobillos), datados en 3300 a.C. y posiblemente con función terapéutica de acupuntura. Culturas ancestrales como los maoríes de Nueva Zelanda (ta moko facial sagrado labrado con cinceles de hueso), los polinesios de Samoa y Tahití (de donde proviene la palabra 'tatuaje' del término tatau, registrada por el capitán Cook en 1769), los japoneses (irezumi tradicional yakuza y horishi), los bereberes magrebíes, los pictos celtas y los antiguos egipcios han practicado el arte corporal durante milenios con significado ritual, religioso, identitario y social. Hoy se estima que el 38% de los millennials estadounidenses tiene al menos un tatuaje según Pew Research. La industria mundial mueve 1700 millones de dólares al año solo en EEUU. Tatuadores celebridades como Dr. Woo, Kat Von D (Miami Ink), Bang Bang Keith McCurdy (tatuador de Rihanna y Justin Bieber) y Maud Dardeau son verdaderas estrellas con millones de seguidores. Estilos populares contemporáneos: realismo hiperrealista, old school americano tradicional, neo-tradicional, blackwork, dotwork puntillismo, acuarela, minimalista delicado, japonés tradicional yakuza, chicano. La tinta moderna se inyecta a 1-2 mm de profundidad en la dermis estable, donde queda atrapada permanentemente en macrófagos celulares. El láser pico-segundo permite eliminarlos progresivamente en 6-10 sesiones. Para muchos, son arte permanente, memoria emocional cristalizada y expresión identitaria. Rihanna, Post Malone, Travis Barker, Justin Bieber y Bella Hadid los han popularizado masivamente entre la juventud.